¡Hola a todos, amantes de las plumas y futuros criadores! ¿Alguna vez soñaron con tener un pajarito cantando alegremente en casa, pero la idea de empezar les parece un mundo complicado?
¡Uff, lo entiendo perfectamente! Yo misma recuerdo mis inicios, lleno de dudas y con mil preguntas que nadie parecía responder con claridad. Es cierto que tener aves puede traer una alegría inmensa a nuestro hogar, llenándolo de melodías y colores vibrantes.
Además, nos brindan compañía, reducen el estrés e incluso nos enseñan el valor de la responsabilidad, siendo compañeros ideales para toda la familia. Pero ojo, que no todo es coser y cantar.
Con la creciente popularidad de tener aves como mascotas, especialmente tras los últimos años donde muchos buscamos la conexión con la naturaleza en casa, también surgen nuevos desafíos.
Veo a menudo cómo se cometen errores básicos que afectan la salud y el bienestar de estos pequeños seres, desde la elección de la especie hasta la alimentación o el espacio.
Hay que ser conscientes de que, aunque son animales maravillosos y su cuidado puede parecer sencillo, requieren atención, una dieta equilibrada y cuidados veterinarios adecuados.
Es crucial entender sus necesidades específicas para que no terminen siendo “rescatados” por no estar preparados para las dificultades que supone tenerlos.
Por suerte, la tecnología avanza y nos ofrece herramientas increíbles para cuidar mejor de nuestras aves. Desde aplicaciones móviles para monitorizar su salud hasta sistemas que mejoran el ambiente de sus jaulas, estamos en una era donde la crianza responsable y sostenible está al alcance de la mano.
La clave está en informarse bien y aplicar los conocimientos correctos. Y como sé que quieren lo mejor para sus futuros compañeros alados, les he preparado una guía esencial.
En este artículo, desentrañaremos todos los secretos para que su experiencia como criadores principiantes sea exitosa y gratificante.
Tu Compañero Alado Ideal: ¿Cuál Elegir?

Un viaje para descubrir la personalidad perfecta
¡Ay, la primera vez que uno se lanza a la aventura de tener un ave! Recuerdo esa emoción y también esa pequeña angustia de no saber por dónde empezar.
Elegir la especie correcta es, sin duda, el primer gran paso y, para mí, el más importante. Es como decidir con quién vas a compartir tu vida, ¡y no es para tomarlo a la ligera!
No todos los pájaros son iguales, y lo que funciona para un amigo con un periquito, puede no ser lo ideal para tu hogar o tu estilo de vida. He visto a mucha gente enamorarse de un loro grande por su inteligencia, solo para darse cuenta después de que el compromiso de tiempo y el ruido eran demasiado.
Es crucial pensar en el tamaño del ave adulta, su nivel de ruido, su esperanza de vida (¡algunos viven décadas, eh!), y qué tanta interacción necesita.
Si pasas muchas horas fuera de casa, quizás un ave que demande atención constante no sea lo más adecuado. Yo, por ejemplo, adoro la vitalidad de los canarios, pero mi primer intento con un Yaco fue un aprendizaje intensivo sobre la paciencia y la necesidad de estimulación mental constante.
¡Vaya si aprendí! Es una decisión que debe venir del corazón, sí, pero también de la cabeza, pensando en el bienestar mutuo. ¿Buscas un cantor, un conversador, o simplemente una presencia tranquila y colorida?
La respuesta a eso definirá mucho tu búsqueda.
Factores clave antes de tomar la decisión
Antes de lanzarte a la tienda o a un criadero, tómate un momento para reflexionar. Piensa en el espacio real que tienes disponible. Una jaula grande para un ave pequeña es un lujo, pero una jaula justa para un ave grande es casi un castigo.
Luego, considera tu presupuesto, no solo para la compra inicial del ave y su jaula, sino para la alimentación de calidad, los juguetes, las visitas al veterinario y los posibles tratamientos.
Estos pequeños gastos, que al principio parecen insignificantes, se suman. Otra cosa que pocos mencionan es el nivel de limpieza: algunas aves son más desordenadas que otras, ¡y eso es algo con lo que tendrás que vivir diariamente!
Personalmente, mis periquitos son una fuente constante de semillas fuera de la jaula, pero lo compensan con sus charlas. También es vital investigar sobre la legalidad de la especie que te interesa, ya que algunas aves exóticas pueden tener regulaciones específicas para su tenencia en España.
Y por supuesto, ¿hay niños u otras mascotas en casa? La convivencia es un factor crucial. Un ave estresada o asustada no será feliz, y un animal que no se siente seguro en su entorno no desarrollará un vínculo contigo.
Habla con criadores responsables, con veterinarios especializados en aves y, si puedes, visita refugios para ver diferentes especies en acción. Es la mejor manera de asegurarte de que tu elección sea la adecuada para todos.
El Hogar Soñado: Preparando el Nido Perfecto
Más allá de la jaula: un espacio de bienestar
Una vez que has elegido a tu futuro compañero, el siguiente paso es preparar su “apartamento”. Y aquí, amigos, no hablamos solo de comprar la jaula más bonita, ¡ni mucho menos!
La jaula es el centro de su mundo, sí, pero todo el entorno que la rodea influye directamente en su felicidad y salud. He visto jaulas preciosas pero totalmente inadecuadas por su forma o tamaño, y es que el diseño de una jaula debe priorizar el espacio para que el ave pueda estirar sus alas, moverse y jugar sin sentirse encerrada.
Imagina vivir tú en un apartamento donde apenas puedes moverte, ¡sería un agobio! La ubicación de la jaula es clave: lejos de corrientes de aire frío o calor excesivo, en un lugar donde sienta parte de la vida familiar, pero con un lado contra la pared para darle seguridad.
Evita la cocina por los humos tóxicos que pueden desprender algunos utensilios. Yo aprendí a la fuerza que la ventilación es vital, pero sin pasarse, después de un invierno donde mi canario se resfrió por una ventana mal cerrada.
Asegúrate de que el material de la jaula sea seguro y no tóxico, especialmente si tu ave es de las que les gusta picotear todo. El tamaño ideal de la jaula siempre es “cuanto más grande, mejor”, permitiendo vuelos cortos si es posible y espacio suficiente para bebederos, comederos, perchas y juguetes sin que todo quede apretujado.
Accesorios que marcan la diferencia
Ahora, hablemos de los “muebles” de su hogar. Las perchas, por ejemplo, son mucho más que un sitio para posarse. Son esenciales para la salud de sus patas.
Variar los grosores y materiales (naturales como ramas de árboles frutales, en lugar de solo plástico o madera lijada) es fundamental para prevenir problemas en las patas.
Mis loros, por ejemplo, adoran las perchas de soga o de materiales irregulares que les permiten ejercitar sus patitas y picos. Los comederos y bebederos deben ser de fácil acceso, tanto para el ave como para ti, y fáciles de limpiar.
Opta por materiales resistentes y no porosos para evitar la proliferación de bacterias. Los juguetes son otro capítulo importante. No son un lujo, ¡son una necesidad!
Proporcionan estimulación mental y física, combaten el aburrimiento y evitan comportamientos destructivos. Rota los juguetes regularmente para mantener el interés de tu ave.
Yo siempre tengo un buen surtido y cambio algunos cada semana, así mis pájaros sienten que tienen “novedades”. Los baños, si tu ave los disfruta, también son importantes para mantener sus plumas en buen estado.
Una bañera pequeña con agua fresca y limpia suele ser suficiente. La experiencia me dice que invertir en accesorios de calidad no es un gasto, ¡es una inversión en la felicidad y longevidad de tu ave!
La Alimentación del Campeón: Nutrición para Plumas Radiantes
Desvelando los secretos de una dieta equilibrada
Si hay algo que aprendí con mis años de convivencia con aves, es que la alimentación es la piedra angular de su salud y vitalidad. ¡Y no es tan sencillo como echarles alpiste y listo!
Recuerdo mis primeros pasos, pensando que con una mezcla de semillas comerciales ya estaba cubierto. ¡Qué equivocado estaba! Una dieta variada y equilibrada es crucial para que tus aves tengan esas plumas brillantes, esa energía desbordante y un sistema inmune fuerte.
Las mezclas de semillas, por sí solas, a menudo son deficitarias en vitaminas y minerales esenciales y, peor aún, muchas aves eligen solo las semillas más grasas, lo que lleva a la obesidad y otros problemas de salud.
Mi veterinario me abrió los ojos sobre la importancia de los pellets de alta calidad. Estos están formulados para proporcionar una nutrición completa, pero hay que introducirlos gradualmente.
Luego está la fruta y la verdura fresca, ¡una parte indispensable! Manzana, pera, zanahoria, brócoli, espinacas… la lista es larga y variada.
Siempre bien lavadas y en trozos pequeños. ¡Ojo con el aguacate o el chocolate, que son tóxicos! Ofrecer variedad no solo asegura una buena nutrición, sino que también enriquece su ambiente, porque el acto de buscar y manipular alimentos es una estimulación natural.
Mis cotorras, por ejemplo, enloquecen con un trocito de pimiento rojo. Es todo un arte encontrar qué les gusta más, pero la experimentación controlada y segura es clave.
Cuando un capricho puede ser peligroso
Es muy fácil caer en la tentación de darles “un poquito” de nuestra comida o de ofrecerles snacks no aptos. Como buenos dueños, siempre queremos consentir a nuestros plumíferos, pero a veces, lo que creemos que es un gusto para ellos puede ser un verdadero veneno.
He visto casos tristes de intoxicaciones por alimentos humanos mal ofrecidos. Alimentos como el chocolate, el aguacate, la cafeína, el alcohol, las cebollas, el ajo, y cualquier cosa con alto contenido de sal o azúcar están absolutamente prohibidos.
Incluso las semillas de algunas frutas como la manzana o la pera contienen cianuro y deben ser retiradas antes de ofrecer la fruta. Los lácteos pueden causarles problemas digestivos, ya que la mayoría de las aves son intolerantes a la lactosa.
Y no, la “comida para humanos” no es un sustituto de su dieta específica. Siempre consulta una lista de alimentos seguros para la especie de tu ave antes de introducir algo nuevo.
Yo llevo conmigo una pequeña lista mental (y a veces física) de lo que sí y lo que no. Es mejor prevenir que lamentar, ¿verdad? Siempre prioriza su salud por encima de cualquier antojo o “capricho”.
Un buen dueño es aquel que sabe decir “no” por el bienestar de su mascota.
| Alimento | ¿Es Seguro para Aves? | Notas Importantes |
|---|---|---|
| Aguacate | ❌ No | Contiene persina, tóxica para muchas especies de aves. |
| Chocolate | ❌ No | Contiene teobromina, muy tóxico incluso en pequeñas cantidades. |
| Cebolla/Ajo | ❌ No | Puede causar anemia hemolítica. |
| Semillas de Manzana/Pera | ❌ No | Contienen cianuro; retirar siempre antes de ofrecer la fruta. |
| Frutas y Verduras Frescas | ✅ Sí (la mayoría) | Ofrecer variedad, lavar bien. Evitar aguacate, cebolla, ajo. |
| Pellets Específicos para Aves | ✅ Sí | Base de una dieta equilibrada para muchas especies. |
| Nueces sin Sal (con moderación) | ✅ Sí | Fuente de grasas saludables, pero muy calóricas. |
Salud de Hierro: Cuidando a Nuestro Amigo con Plumas
Señales que no debemos ignorar
Mantener a nuestras aves sanas es una de las mayores responsabilidades que tenemos. Como dueños, nos convertimos en sus ojos y oídos, y aprender a identificar las señales de que algo no va bien es vital.
Las aves son maestras en ocultar sus enfermedades, una estrategia de supervivencia en la naturaleza para no mostrar debilidad frente a depredadores. Por eso, cualquier cambio sutil en su comportamiento o apariencia puede ser una señal de alarma.
Recuerdo una vez que mi periquito, que siempre estaba cantando, de repente se volvió silencioso y se quedó apelotonado en una esquina de la jaula. Al principio pensé que estaba cansado, pero afortunadamente, mis años de experiencia me gritaron que algo andaba mal.
Cosas como cambios en las heces (diarrea, sangre, cambios de color), plumas erizadas y despeinadas (a menos que estén durmiendo), pérdida de apetito o sed excesiva, secreciones nasales u oculares, dificultad para respirar, letargo, o incluso un simple cambio en su canto habitual, pueden ser indicadores de un problema.
Observa si hay hinchazones, cojera o cualquier tipo de herida. Y lo más importante: si notas alguna de estas señales, no esperes. Una acción rápida puede marcar la diferencia entre una recuperación fácil y una enfermedad grave.
Un ave enferma no suele mejorar por sí sola.
El veterinario, tu mejor aliado

No me cansaré de repetirlo: un veterinario especializado en aves exóticas es tu mejor amigo en este viaje. No todos los veterinarios tienen la formación específica para tratar a estos pequeños seres, así que busca uno que tenga experiencia con aves.
Haz una visita inicial de “chequeo” poco después de adquirir tu ave. Esto no solo te dará tranquilidad, sino que también establecerá una base de salud de referencia para tu ave.
Podrá hacer pruebas de detección de enfermedades comunes y aconsejarte sobre la dieta y el cuidado específicos para tu especie. Yo tengo a mi veterinario en marcación rápida en el teléfono.
Es como tener un seguro de vida para mis pájaros. He aprendido que, aunque a veces es un gasto inesperado, invertir en la salud preventiva y en visitas regulares es mucho más económico y menos estresante que tener que lidiar con una emergencia grave.
No te avergüences de preguntar cualquier duda, por pequeña que parezca. Ellos están ahí para eso. Y recuerda, no mediques nunca a tu ave por tu cuenta.
Lo que es seguro para humanos o para otros animales, puede ser fatal para un ave. Confía en los expertos; ellos tienen el conocimiento y las herramientas para asegurar que tu compañero alado viva una vida larga, feliz y saludable.
¡Verás cómo con su ayuda, te sientes mucho más seguro y tranquilo!
Vínculo Inquebrantable: Más Allá de la Jaula
Construyendo puentes de confianza
Una de las experiencias más gratificantes de tener un ave es construir ese vínculo especial, esa conexión que va más allá de un simple dueño y mascota.
No hay nada como ver a tu pájaro acercarse a ti, posarse en tu hombro o responder a tu voz con alegría. Pero para llegar a ese punto, se necesita paciencia, constancia y mucha, mucha comprensión.
Cuando traes un ave a casa, es un mundo completamente nuevo y a menudo aterrador para ella. Lo primero es darle espacio y tiempo para adaptarse a su nuevo entorno.
Hablarle suavemente, permanecer cerca de la jaula sin invadir su espacio, y ofrecerle golosinas a través de los barrotes son los primeros pasos para construir confianza.
Yo recuerdo mi primera experiencia con un ave rescatada, era muy tímida y al principio no quería ni verme. Pero día tras día, con paciencia, hablándole, ofreciéndole su fruta favorita, poco a poco fue cediendo.
Era una sensación indescriptible cuando por fin se atrevió a posarse en mi dedo. Cada ave es un individuo, algunas son más sociables, otras más reservadas.
Respetar su personalidad y no forzar la interacción es fundamental. Un ave que se siente segura contigo es un ave que estará dispuesta a explorar el mundo exterior de su jaula y a forjar un lazo irrompible.
Es un baile lento, pero la recompensa es inmensa.
Trucos y juegos para una mente activa
Las aves, especialmente las más inteligentes como los loros y las cotorras, necesitan estimulación mental constante para ser felices. Si se aburren, pueden desarrollar comportamientos no deseados como el picaje de plumas o la agresión.
El juego no es solo diversión, ¡es una necesidad! Puedes empezar con juegos sencillos. Enseñarle a subir a tu dedo, a decir “hola” (si es una especie que habla), o a ir y venir de su jaula a un soporte de juego.
La clave está en usar el refuerzo positivo: una golosina especial o un elogio entusiasta cada vez que haga algo bien. Mis cacatúas, por ejemplo, adoran buscar semillas escondidas en juguetes interactivos; es como un pequeño rompecabezas para ellas.
También puedes invertir en juguetes que desafíen su inteligencia, como aquellos que requieren que manipulen objetos para obtener una recompensa. El entrenamiento con clicker es una herramienta fantástica que muchos usan para enseñar trucos más complejos.
No solo fortalece el vínculo, sino que mantiene su cerebro activo y previene el aburrimiento. Una vez que tu ave se sienta cómoda fuera de la jaula (siempre bajo supervisión y en un ambiente seguro), puedes crear “áreas de juego” con soportes y más juguetes.
Recuerda que un ave que se aburre es un ave infeliz. Mantener su mente ocupada con interacciones, entrenamientos y juguetes, hará que tu compañero alado sea mucho más equilibrado y feliz.
Errores Comunes que Debemos Evitar a Toda Costa
Mitos desmentidos en la crianza de aves
Con tantos años de experiencia en el mundo de las aves, he escuchado de todo, desde consejos útiles hasta mitos absurdos que pueden ser peligrosos. Uno de los más extendidos es que las aves son mascotas de bajo mantenimiento.
¡Error garrafal! Requieren tanto o más cuidado y atención que un perro o un gato, simplemente de una manera diferente. Otro mito común es que si tienes dos aves, no necesitarán tu atención.
Si bien la compañía entre aves es importante, muchas especies domesticadas aún necesitan la interacción humana para prosperar, y en algunos casos, ignorarlas puede llevar a problemas de comportamiento o de salud.
También he oído que el tamaño de la jaula no importa si el ave sale a volar, pero la verdad es que la jaula sigue siendo su “hogar base” y debe ser lo suficientemente grande para su bienestar.
Y ni hablar del famoso “las aves se curan solas”. ¡Mentira peligrosa! Como mencioné antes, ocultan sus enfermedades, y si detectas algo, es probable que la situación ya sea avanzada y requiera atención veterinaria inmediata.
No subestimes la inteligencia de tu ave ni sus necesidades sociales. La ignorancia de estos mitos puede llevar a una tenencia irresponsable y, tristemente, al sufrimiento de estas criaturas maravillosas.
Lo que aprendí de mis propios tropiezos
Mira, no te voy a mentir, en mis inicios cometí errores, ¡y muchos! Es parte del proceso de aprendizaje, pero si puedo ahorrarte algunos de mis “tropiezos”, lo haré encantado.
Mi primer gran error fue subestimar la importancia de la socialización desde el principio. Pensé que con darle comida era suficiente, y mi primer periquito, aunque sano, nunca fue tan sociable como los que tuve después de aprender a interactuar con ellos desde pequeños.
Otro error fue pensar que cualquier semilla de la tienda servía. Mis aves tenían plumas opacas y no estaban tan activas hasta que investigué y me informé sobre la dieta adecuada y la importancia de los pellets y las verduras frescas.
También, al principio, no rotaba los juguetes con suficiente frecuencia, y notaba que mis loros se aburrían y picoteaban demasiado los barrotes. Un error que casi me cuesta un disgusto fue no asegurar bien una ventana; mi canario casi se escapa volando.
Aprendí que la seguridad en casa es primordial, y que el “casi” no cuenta cuando se trata de la vida de tu ave. Cada pequeño detalle cuenta, desde la calidad del agua que les ofreces hasta el tiempo que les dedicas cada día.
No te desesperes si al principio no todo sale perfecto. Lo importante es aprender, observar a tu ave, y siempre buscar información de fuentes fiables.
La crianza de aves es un camino de constante aprendizaje, pero cada esfuerzo se ve recompensado con la alegría y el cariño que estos seres llenan en nuestras vidas.
Para Concluir
Espero de corazón que este recorrido por el fascinante mundo de las aves te haya sido de gran ayuda. Elegir y cuidar a un compañero alado es una aventura maravillosa, llena de aprendizajes y muchísimas alegrías. Recuerda que la paciencia, el amor y la dedicación son los ingredientes secretos para una convivencia plena y feliz. Verás cómo, con estos consejos, tu hogar se llenará de vida y melodías que te robarán el corazón.
Información Útil que Debes Saber
1. Investiga a fondo antes de elegir: No te dejes llevar solo por la apariencia. Cada especie tiene sus propias necesidades, temperamento y esperanza de vida. Investiga sobre el nivel de ruido, el compromiso de tiempo, el espacio requerido y la socialización que necesita el ave que te interesa. Habla con criadores responsables y veterinarios especializados. Una decisión informada es el primer paso para una relación duradera y feliz con tu compañero alado.
2. La ubicación de la jaula es crucial: Coloca la jaula en un lugar tranquilo, lejos de corrientes de aire, luz solar directa y humos de cocina. Debe sentirse parte de la vida familiar, pero con un lado protegido para darle seguridad. Evita el estrés constante por ruidos fuertes o movimientos bruscos. Un buen ambiente es fundamental para su bienestar psicológico y físico.
3. Varía su dieta más allá de las semillas: Las semillas son solo una parte de la alimentación. Introduce pellets de alta calidad, frutas y verduras frescas bien lavadas y cortadas. Recuerda investigar qué alimentos son tóxicos para las aves (como aguacate, chocolate, cebolla). Una dieta variada previene deficiencias nutricionales y aporta estimulación mental.
4. Observa su comportamiento diariamente: Las aves suelen ocultar sus enfermedades. Cualquier cambio sutil en su apetito, nivel de actividad, aspecto de las plumas, vocalizaciones o heces puede ser un signo de alerta. Actuar rápidamente y consultar a un veterinario especializado en aves es vital ante cualquier síntoma sospechoso.
5. Ofrece enriquecimiento ambiental constante: Los juguetes no son un lujo, son una necesidad. Rota los juguetes regularmente, ofrece ramas naturales para masticar y fomenta la interacción. Las aves inteligentes necesitan estimulación mental para evitar el aburrimiento y los comportamientos destructivos. Un ambiente enriquecido contribuye enormemente a su felicidad y salud mental.
Resumen de Puntos Clave
Para cerrar este capítulo, quiero recalcar que la aventura de tener un ave es un compromiso maravilloso que demanda responsabilidad y amor. En primer lugar, la elección de la especie debe ser un acto consciente, considerando no solo tu deseo sino también tus capacidades y el entorno que puedes ofrecer. Un pájaro bien adaptado a su hogar desde el primer día es un pájaro feliz. Segundo, el “hogar” de tu ave va mucho más allá de una jaula bonita; es un santuario donde la seguridad, la higiene y la estimulación deben ser constantes. He visto cómo un ambiente pobre puede afectar negativamente el ánimo y la salud, así que, desde mi experiencia, te aseguro que cada detalle en la preparación del nido cuenta para su bienestar.
Además, no podemos olvidar que la dieta es la base de todo. Una alimentación equilibrada y variada es lo que les dará esa energía para volar y esas plumas radiantes que tanto nos gustan. Evitar los alimentos prohibidos es tan crucial como ofrecer los adecuados, y aquí la pericia y el conocimiento son tu mejor herramienta. Finalmente, y quizás lo más importante, es esa conexión inquebrantable que se forma con el tiempo. El vínculo con tu ave se construye día a día con paciencia, interacciones positivas y, por supuesto, la certeza de que siempre estarás atento a su salud. No esperes a que sea tarde si notas algo extraño; un veterinario de aves es un tesoro. Confía en lo que tu instinto te dice, pero siempre corrobora con información fiable y, si tienes dudas, busca la opinión de un experto. Así, con este equilibrio entre el corazón y la razón, disfrutarás de la compañía de un amigo emplumado durante muchísimos años.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero ojo, que no todo es coser y cantar.Con la creciente popularidad de tener aves como mascotas, especialmente tras los últimos años donde muchos buscamos la conexión con la naturaleza en casa, también surgen nuevos desafíos. Veo a menudo cómo se cometen errores básicos que afectan la salud y el bienestar de estos pequeños seres, desde la elección de la especie hasta la alimentación o el espacio. Hay que ser conscientes de que, aunque son animales maravillosos y su cuidado puede parecer sencillo, requieren atención, una dieta equilibrada y cuidados veterinarios adecuados. Es crucial entender sus necesidades específicas para que no terminen siendo “rescatados” por no estar preparados para las dificultades que supone tenerlos.Por suerte, la tecnología avanza y nos ofrece herramientas increíbles para cuidar mejor de nuestras aves. Desde aplicaciones móviles para monitorizar su salud hasta sistemas que mejoran el ambiente de sus jaulas, estamos en una era donde la crianza responsable y sostenible está al alcance de la mano. La clave está en informarse bien y aplicar los conocimientos correctos. Y como sé que quieren lo mejor para sus futuros compañeros alados, les he preparado una guía esencial. En este artículo, desentrañaremos todos los secretos para que su experiencia como criadores principiantes sea exitosa y gratificante.Q1: ¿Qué tipo de ave es el mejor para empezar si soy principiante?
A1: ¡Ay, esta es una pregunta clásica y me encanta que la hagas! Cuando yo empecé, también me sentía un poco abrumada con tantas opciones, ¿sabes? Pero por mi propia experiencia y lo que he aprendido de otros criadores, te diría que los canarios, periquitos y agapornis son opciones fantásticas para quienes dan sus primeros pasos en este mundo. Los canarios, por ejemplo, son famosos por su canto melodioso y, aunque son activos, son relativamente fáciles de cuidar y se adaptan bien a la vida doméstica. Necesitan su espacio para moverse y les encanta bañarse, ¡así que una bañerita siempre es un plus!. Los periquitos, esos pequeños australianos tan vivarachos, son súper inteligentes y curiosos, ¡y algunos incluso aprenden a imitar sonidos! Eso sí, requieren más interacción y estimulación diaria. Los agapornis, o “pájaros del amor”, son monísimos con sus colores vibrantes y suelen formar parejas muy estables. Son juguetones y necesitan una jaula espaciosa con muchos accesorios para entretenerse. Cada uno tiene su encanto, pero lo importante es que son aves que, con los cuidados básicos y un poquito de tu tiempo, te darán muchísimas alegrías sin que te sientas como un veterinario experto desde el día uno. ¡Anímate, que la clave es la paciencia y el cariño!Q2: ¿Cuál es la alimentación más adecuada para mi ave y qué debo tener en cuenta con su jaula?
A2: ¡Uf, la alimentación y la jaula son el alfa y el omega de su bienestar!
R: ecuerdo que al principio me obsesionaba con darles solo semillas, ¡pero luego me di cuenta de que es un error común! La verdad es que la dieta de un pájaro va mucho más allá de las semillas.
Aunque son la base para muchas especies como canarios y periquitos (donde las semillas y el alpiste son clave), necesitan una alimentación variada y equilibrada.
Esto incluye frutas frescas (¡cuidado con el aguacate, es tóxico!), verduras de hoja oscura como la espinaca o el brócoli, y en algunas especies, incluso legumbres cocidas.
Para los loros y cotorras, por ejemplo, los piensos compuestos de buena calidad, complementados con una gran variedad de frutas, verduras y cereales, son lo ideal.
¡Y no te olvides del agua fresca y limpia todos los días, que también la usan para bañarse! En cuanto a la jaula, ¡es su hogar, su castillo! Por eso, elegir la adecuada es fundamental.
No es solo un montón de barrotes, es su espacio vital. Debe ser lo suficientemente amplia para que tu ave pueda estirar sus alas por completo y moverse con libertad, sin que sus plumas rocen con los barrotes.
¡He visto jaulas tan pequeñas que me daban pena! Las formas rectangulares o cuadradas suelen ser mejores que las redondas, ya que les ofrecen un mayor espacio útil.
Además, piensa en el espacio entre los barrotes; no querrás que tu pequeño amigo se quede atascado. Y no olvides los accesorios: perchas de diferentes grosores, comederos y bebederos de fácil acceso, y algún juguete para que se entretengan.
Coloca la jaula en un lugar tranquilo de la casa, con buena luz natural pero sin corrientes de aire ni luz solar directa constante, ¡que los cambios bruscos de temperatura son muy malos para ellos!
Una jaula limpia también es sinónimo de un pájaro feliz y sano, así que a limpiar con regularidad. Q3: ¿Cómo puedo saber si mi ave está enferma y cuándo debo llevarla a un veterinario?
A3: Esta es una de las partes más delicadas de tener un ave, y te lo digo por experiencia. Las aves son maestras en ocultar que están enfermas porque, en la naturaleza, mostrar debilidad las convierte en presa fácil.
Por eso, tú, como su “papá” o “mamá” humano, debes estar muy atento a los cambios sutiles. Yo siempre les echo un ojo varias veces al día. Algunas señales de alarma que me han hecho correr al veterinario son:
Cambios en el comportamiento: Si de repente tu ave está más aletargada, duerme más de lo normal, se acurruca o se queda en el fondo de la jaula, o ha perdido el interés por jugar o cantar.
¡Mi canario una vez dejó de cantar por completo y mi corazón me dijo que algo no andaba bien! Apariencia física: Plumas erizadas o “emboladas” (como si estuviera hinchado), desaliñado, o si notas que se pica excesivamente las plumas.
También secreciones nasales o los ojos apagados, hundidos o con costras son signos muy claros. Cambios en las heces: Si ves deposiciones anormales, con un color extraño (amarillo, rojizo, negro) o una consistencia demasiado blanda o dura, ¡alerta máxima!.
Pérdida de apetito o dificultad para respirar: Las aves tienen un metabolismo muy rápido, así que si dejan de comer, es una emergencia. Si notas que respira con el pico abierto, con silbidos, estornudos o un balanceo de la cola al respirar, ¡necesita atención urgente!
Si detectas cualquiera de estos signos, no lo dudes ni un segundo: lleva a tu ave a un veterinario especializado en animales exóticos o aves. No todos los veterinarios tienen la formación adecuada para aves, y algunos medicamentos para perros o gatos pueden ser tóxicos para ellas.
Es mejor actuar rápido, porque en las aves, cuando los síntomas son evidentes, la enfermedad ya puede estar avanzada. ¡Confía en tu instinto y busca ayuda profesional!
Es la mejor manera de asegurar que tu compañero alado viva una vida larga y saludable a tu lado.






